Proyecto Norte Chico: Red de áreas protegidas pingüino de Humboldt

Porque el Norte Chico?

Si bien Chile ha hecho un esfuerzo gigantesco en materia de creación de áreas protegidas en los últimos cinco años, la inmensa mayoría de las áreas marinas está ubicada en el territorio insular y las áreas protegidas terrestres están ubicadas en la Patagonia, todas ellas a miles de kilómetros de distancia de donde se concentra la mayor parte de la población de Chile y los conflictos socio-ambientales.
La importancia ecológica de las regiones de Coquimbo y Atacama contrasta con su bajísimo nivel de protección, sólo el 0,03% de la superficie tiene algún tipo de área marina protegida. Existen 8 áreas marinas protegidas, que cubren una superficie de 10.622, con el 97% concentrado en tres áreas: El AMCP-MU Isla Grande de Atacama (3.839 há.), la Reserva Marina Isla Chañaral (2.890 há.) y la Reserva Marina Islas Choros – Damas (3.863 há.); las otras 5 áreas son muy pequeñas, menores a 15 hectáreas.
La zona conjuga numerosas condiciones del medio físico que le permiten presentar una productividad y diversidad biológica destacadas, condicionadas por la presencia del fenómeno de surgencia costero. Es debido a ello que las especies en categoría de conservación como el pingüino de Humboldt, yunco, chungungo y los cetáceos encuentran en la zona un lugar de refugio, alimentación y reproducción. La fuente de alimentación de estas especies marinas depende de dicha destacada productividad y de la riqueza de especies del área, mosaico complejo de dos grandes provincias biogeográficas, la peruana y la magallánica.
La zona que se propone proteger, es el hábitat del 80% de la población mundial de pingüinos de Humboldt y alberga entre 352 y 560 especies marinas. Entre ellas destacan los cetáceos, gran variedad de peces, moluscos y algas de importancia ecológica y económica. Los grupos más diversos están formados por 122 especies de aves, 27 especies de mamíferos marinos (que incluyen cetáceos) y 68 especies de peces que ocupan 12 hábitats de importancia ecológica.
Las especies de mayor interés presentan condición de fragilidad por su interacción con actividades humanas, como por ejemplo el Pingüino de Humboldt que tiene en esta área sus principales colonias de nidificación y el delfín Nariz de Botella, o que poseen requerimientos muy específicos de alimentación y/o reproducción.
Hay una estrecha interacción entre las cuencas costeras y el mar a través del fenómeno de la Camanchaca, que condiciona el ciclo hídrico permitiendo una rica y particular biodiversidad costera tanto para flora como fauna silvestre. Esto permite plantear una zona de conservación más amplia que el sólo maritorio en cuestión y considerar la restauración de comunidades vegetacionales mediante la captación de humedad de la niebla. Asimismo, es factible restaurar poblaciones de fauna, especialmente de guanaco.

Nuestro Proyecto
La propuesta se ubica dentro de las 12 millas náuticas del Mar Territorial en las comunas de Freirina, La Higuera y La Serena, en el límite entre las regiones de Atacama y Coquimbo. Tiene una superficie de 396.000 hectáreas en el mar y 106.000 hectáreas en la parte terrestre del borde costero. La propuesta abarca al socio-ecosistema de islas costeras ubicadas al norte de Gran Bahía de Coquimbo, conformado por cuatro islas, dos islotes, el mar circundante y su borde costero asociado. Las islas consideradas en sentido norte a sur son: Isla Chañaral de 507,3 há.; Isla Damas de 60,3 ha.; Isla Choros de 291,7 ha.; Isla Gaviota de 196 ha.; Islote Pájaros 1 de 71,6 ha.; e Islote Pájaros 2 de 15,2 ha., a 20 millas náuticas al sur de Isla Choros.
En el año 2018 desarrollamos un estudio y publicamos un libro donde pudimos establecer la hipótesis de que la creación de la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt en 1990 y de las Reservas Marinas Isla Chañaral e Islas Choros – Damas en el 2005, han sido insuficientes para compensar la creciente vulnerabilidad del ecosistema, y en particular, de las especies que dan origen a la promulgación de estas áreas. Este efecto se ve reflejado en un descenso sustantivo de la población de Pingüino de Humboldt, que Simeone (2018) estima que podría alcanzar alrededor de un 60%. Por esto se propone la ampliación de la actual superficie protegida, mediante la ampliación de las reservas marinas Chañaral, Choros y Damas de 1 a 5 millas náuticas y la creación de la nueva reserva nacional y marina Pingüino de Humboldt en los islotes Pájaros. Como zona de amortiguación se propone crear un Área Marino Costera Protegida de Múltiples Usos.
Las actuales áreas protegidas no logran cumplir con la finalidad para la cual fueron creadas porque los hábitats críticos de alimentación y reproducción de las especies objeto de conservación, adolecen de protección apropiada asociada a las áreas protegidas actuales, tanto en superficie como en medidas de regulación de las actividades que los amenazan. La vulnerabilidad de este ecosistema y sus especies emblemáticas ha sido agudizada por la pesca de arrastre y de cerco, incluso dentro de las 5 millas reservadas a la pesca artesanal. Entre otros efectos adversos, la pesquería compite con pingüinos, delfines nariz de botella, yuncos (el más pequeño de los petreles) y chungungos (nutria marina), así como diferentes especies de ballenas que visitan estacionalmente el área para alimentarse.
Esta propuesta presenta información relevante sobre el esfuerzo de pesca que se viene realizando en la zona y sobre la evolución en el estado de los recursos pesqueros, que constituyen la dieta de los objetos de conservación. También se releva la cercanía del tránsito naviero de cerca 2.000 naves al año, que pasan a menos de 5 millas de la Isla Chañaral e Islotes Pájaros, incluidos los barcos que salen y entran al puerto de Coquimbo y Huasco, cercanía que debiera ser regulada.
Adicionalmente a las actividades humanas en curso, se incluye en el análisis el conjunto de nuevos proyectos portuarios, mineros, de energía, corredores bioceánicos, algunos ya aprobados y otros en trámite que representan un desafío de otra escala y es necesario entender que lo más importante en este momento es asegurar la protección del ecosistema, independientemente de la aprobación o no de los proyectos industriales.

Para mayor información, por favor ver las siguientes publicaciones: